«La reinvención es la suma de muchas transformaciones que evolucionan hasta un cambio total”

La idea de vivir según nuestro propio estilo de vida y propósito nos anima a reenfocar, reajustar e introducir cambios en la rutina para dedicar más energía y tiempo a una actividad, proyecto o negocio que esté en sintonía con quienes somos y queremos ser, de este modo tendrá sentido atravesar el proceso.

El cambio es una decisión íntima y firme que implica incomodarse y comprometerse a realizar esfuerzos para reprogramar la mente y el cuerpo que están condicionados a elegir lo fácil, lo conocido y tiene un sistema de creencias limitantes bien arraigado. 

Cambio: reemplazar una cosa por otra.

Adaptación: adquirir lo necesario para acomodarse mental y físicamente a las circunstancias.

Transformación: es aplicar nuevas acciones para lograr diferentes resultados.

Reinvención: Es el resultado de todo el proceso, allí todo se ve y se siente diferente.

La autotransformación comienza desde el autoconocimiento, cuando realmente comprendemos la totalidad de lo que somos es más fácil iniciar un proceso de maduración hacia la seguridad y la autonomía sin buscar la aprobación de los demás, considerando que las personas que nos rodean son las primeras en sentir/resentir el cambio de hábitos, conductas y actitudes.

Los Métodos de autoconocimiento sirven como punto de partida para trazar una ruta hacia un estado de equilibrio entre la mente, el cuerpo, el lenguaje y el espíritu. Siempre buscando técnicas y acompañamiento para transformar las conductas y habilidades personales y profesionales.

Construir un negocio requiere disciplina, coherencia, perseverancia, reflexión, estudio, criterio, discernimiento… Más vale tomarlo como un entrenamiento.

La motivación mueve la transformación

Llegamos a un punto vital, sin ésta es imposible hacer algo. La motivación es la energía extra que nos moviliza en momentos retadores y que se fortalece al centrarnos en un propósito importante como:

  • Alcanzar una meta.
  • Lograr un cambio.
  • Mejorar los resultados.
  • Superar un reto.
  • Reafirmar lo que se es, se tiene, se quiere y se hace.

Saber quién eres, cuáles son tus valores, necesidades, deseos y cuál es tu propósito es la mejor leña para mantener encendido el fuego de la motivación, así que es fundamental tomarse el tiempo de definir el verdadero propósito antes de continuar con un proyecto.

Existen infinita cantidad de técnicas transformadoras, elegí compartirte algunas que me han servido en mi proceso personal, son simples pero poderosas porque contribuyen al autoconocimiento, en el camino conseguirás otras más asertivas con tu forma de experimentar la vida.

Visualizar

La imaginación es un gran poder de la mente cuando la ponemos al servicio (de lo contrario podría ser incluso autodestructiva), darle forma visualmente a los sueños es una práctica que va creando una nueva realidad en el mundo de las posibilidades para atraerlos. Por eso vemos a las generaciones más jóvenes lograr sus sueños más rápidamente, porque ellos han sido criados en un mundo con un discurso mucho mas motivador donde se valora la creatividad y la imaginación.

La mente no entiende entre la realidad y la ficción, así que mientras más lo crees más lo creas. Dedica tiempo a visualizar aquello que quieres, busca un lugar tranquilo y agradable, cierra los ojos y conecta con tu respiración, recrea la escena ideal poniendo énfasis en los detalles y disfrútalo como si eso estuviera ocurriendo, vívelo y agradecelo. Usa todo lo que tengas disponible para recrearlo en físico: fotos, fondos de pantalla, mapas de sueños, moodboards (tableros de inspiración), para llevar a la mente a intersionar, trabajar y manifestar lo necesario para conseguirlo.

Escribir

Está comprobado que dejar salir todo lo que hay en la mente a través de la escritura es una técnica sumamente efectiva para autoregularse ante la depresión, el estrés y la ansiedad, funciona como una suerte de válvula de escape para el cerebro que necesita digerir y ordenar las nuevas ideas y circuntancias que ocurren.

Toma un cuaderno o haz un diario digital donde puedas describir lo que te ha ocurrido en el día o en un momento específico, qué pensamientos y sentimientos han surgido con respecto a lo sucedido, identifica aquellas conductas y creencias que te mantienen sumido en una realidad que no se ajusta a lo que esperas. También puedes hacer preguntas y permitir que las respuestas salgan tal cual como vengan.

Escribir sobre tus sentimientos, estado de ánimo, reflexiones, conflictos, opiniones sirve para dejar salir todo lo que hay en el subconsciente y es necesario darle un lugar o dejarlo salir. Mientras que escribir sobre los sueños, las metas y los propósitos sirve para enfocar, atraer y materializar lo que deseas en tu vida porque es una forma de proyectarlo igual que la visualización.

Trabajo en el espejo

Los seres humanos tenemos posibilidades infinitas, allí radica nuestro verdadero poder creador que se expresa con la mente, el espíritu, el verbo, el cuerpo y las emociones. Es tal nuestro poder, que se nos ha enseñado a ser como otros quieran que seamos y a no reconocer nuestra propia autenticidad, dones y propósito con el que vinimos individualmente a la vida.

Todo lo que decimos y pensamos es una afirmación para el cerebro, así que hay que crear un nuevo dialogo interno para fijarlo en el subconsciente que tomará el control de nuestros pensamientos y acciones. La misión del trabajo en el espejo es crear una conexión especial con nuestro propio ser, incorporando el hábito de mirarnos a los ojos y decirnos afirmaciones positivas para reprogramar la mente, aprender a creer en nosotros mismos y brindarnos el amor que más nadie podría darte.

Según la ley del espejo, aquello que nos resuena de las personas y las situaciones es un reflejo de lo que tenemos dentro, positiva y negativamente. Aunque esta premisa tiene muchas de interpretaciones, siempre que la pongo en práctica descubro algo sobre mi.

Retos de 21 días

El aprendizaje por repetición constante de conducta es un tiempo efectivo para que el inconsciente del cerebro lo almacene como un hábito.  existen diferentes teorías científicas sobre cuántos días se necesitan para fijar un nuevo hábito, pero sea como sea, incluso si no se continúa, habrá servido para demostrar que es posible cumplirlo, consiguiendo autoconfianza o el gusto por una nueva actividad.

Puede que te estés preguntando, ¿por qué un programa de 21 días? ¿Puedo transformar totalmente mi vida en tan sólo tres semanas? Quizá no del todo, pero puedes plantar las semillas. Si eres tenaz en tu trabajo del espejo, estas semillas se convertirán en nuevos hábitos mentales más saludables que te ayudarán a vivir con más alegría y sentido. Empecemos.

Me ha funcionado para tener la sensación de logro, para ocupar la mente en algo productivo y para introducir nuevos hábitos, así aprendí la constancia, la meditación y el yoga.

Psicoterapia

Hablar siempre funciona, dejar salir ese torrente de pensamientos, sentimientos y conductas que conflictúan nuestra manera de ver las cosas con un profesional es una oportunidad para resolverlos.

Personalmente creo que todos deberíamos asistirnos, evidentemente tiene que existir un ambiente confiable entre ambas parte para trabajar a fondo, avanzar y mejorar los resultados en la autogestión.

Meditación

Aunque muy antigua sigue pareciendo bastante exótica la idea de estar en el aquí y en el ahora, subestimamos estar en el presente, a solas y o en la quietud de estar consigo mismo.

La meditación es un gimnasio de la mente, las emociones y el espíritu, es conseguirse a sí mismo y volver a centro, es enfocar de nuevo para tomar decisiones asertivas. Afortunadamente existen muchas formas de hacerlo.

Trabajo de cuerpo

Vivir el aprendizaje y obtener una experiencia real se logra involucrando al cuerpo, para aterrizar al plano físico todo lo que está cambiando en los diferentes niveles de consciencia.

Caminar, trotar, ejercitarse, ritualizar, crear anclas físicos para regularse es necesario para fijar los cambios y equilibrar el proceso de transformación.

Pilates

Esta práctica trabaja el cuerpo, la mente y la respiración igual que el yoga. Está diseñada para aumentar la fuerza, mejorar la flexibilidad y la postura corporal.

Sus 6 principio básicos son concentración, control, centralización, respiración, fluidez de movimientos y precisión, se trabajan varios aspectos importantes para tener una vida plena.

Yoga

Es una disciplina milenaria que nos invita a salir del estado de confusión en el que solemos estar para centrarnos en lo que realmente somos. Entrenando la respiración, la relajación, la meditación y el cuerpo se logran vencer las resistencias que física y mentalmente hemos adoptado.

  • Estudiar inteligencia emocional para aprender a identificar y gestionar mi forma de responder ante los sucesos es un verdadero apoyo en ese entrenamiento de hacer crecer al ser.

Todo se trata de movimiento, seamos honestos, si queremos una transformación hay que ejercerla aunque sea incómodo. A fin de cuentas, nuestra misión es trascender lo que por naturaleza no va en sintonía con nuestro ser, sino con esa proyección que vinimos a vencer.

El cambio es inevitable, pero podemos elegir cómo hacerlo.

¿Cuál es tu método?